Las camisetas diseñadas por la jóven artista Elena Gallén rápidamente adquirieron un estatus de culto en la élite de la moda. Personajes como el diseñador de moda británico Giles Deacon, la estrella del rock Wendy James (Transvision Vamp), la celebridad coreana del pop Tae Yang (Big Bang) o la nueva musa de Tom Ford, Amparo Bonmatí, ya han sido vistos con una de sus creaciones.

Multidisciplinar y autodidacta, Gallen, ha sido acusada de travestir la realidad. Su ingenio provocador ha despertado la curiosidad de scene-kids, alternativos, aficionados a la moda, bloggers y celebridades. Combinando lo naïf, lo raro y lo minimalista; e inspirada por la cultura basura, el postmodernismo, el cine independiente, el consumismo y su extraña pasión por los monstruos, los ovnis, el colorete, el carmín rojo, los ligres, las galaxias, las películas de terror, la transgresión, los maniquís, los adolescentes y la naturaleza, el personaje encarnado por la artista ha trascendido a su obra.

Sus dos primeras colecciones “Freak Show” (2006) y “Lujo y Basura” (2008) se caracterizan por dar un giro refinado y estéticamente atractivo a la imaginería popular. Las camisetas están adoradas con sorprendentes imágenes como Bambis de dos cabezas, señoras pulpo tatuadas, Blancanieves barbudas, el archiconocido chihuahua de Paris Hilton, y más famosa todavía, la Kate Moss de nariz sangrante.

Su trabajo ha sido expuesto en España, Korea y Australia, publicado en revistas como Nylon, Vice, Glamcult o H Magazine; y su marca tiene distribuidores en las más selectas boutiques de moda emergente (Barcelona, Bangkok, Madrid, Paris, Helsinki, Seoul, Nápoles, Turín, Hong Kong, Singapore...)